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jueves, 9 de julio de 2015

Reseña Mrs London: LA ANALFABETA QUE ERA UN GENIO DE LOS NÚMEROS-Jonas Jonasson






-Título: La analfabeta que era un genio de los números
-Título original: Analfabeten som kunde räkna
-Autor: Jonas Jonasson
-Nº de páginas: 416
-Editorial: Salamandra
-Encuadernación: tapa blanda
-Precio: 19 €



Corren los años setenta, en pleno auge del apartheid, cuando Nombeko Mayeki, condenada a una vida de infortunio y con altas probabilidades de que ésta acabe a una edad temprana ante la indiferencia de sus semejantes, encuentra un resquicio para escapar de su aciago futuro. Dotada de un intelecto fuera de serie, e impulsada por la fuerza de un destino que ejecuta las piruetas más extrañas, el azar propulsa a Nombeko lejos de su entorno de miseria y la encarrila en un asombroso viaje en el que se topará con personajes de toda índole y pelaje, desde un falso especialista en física nuclear y un agente del Mossad con ánimo de venganza, hasta un rey de Suecia con rostro humano y una joven antisistema en permanente estado de ebullición. Así, la genial Nombeko recorrerá un insólito itinerario, repleto de emocionantes peripecias, hasta convertirse en una mujer clave para la supervivencia de la humanidad y, a la postre, descubrir su lugar en el mundo en las frías tierras escandinavas, un sitio con el que jamás se habría atrevido a soñar.





El abuelo que saltó por la ventana y se largó fue un libro que me dejó fascinada, extremadamente divertido, con un humor negro, mordaz, irreverente y absurdo; es por eso que tenía tantas ganas de leer otra obra del mismo autor,  y ahí es donde La analfabeta que era un genio de los números entra en escena.
En el libro se nos cuenta, por un lado, la historia de Nombeko, una niña sudafricana que vive en el barrio de chavolas de Soweto, donde se dedica a limpiar letrinas para subsistir. Sin embargo, Nombeko no es una niña convencional, ya que tiene una increíble habilidad para realizar operaciones matemáticas y una gran inteligencia, a pesar de no haber recibido ningún tipo de educación. Aún con esta increíble habilidad, la suerte no está de parte de Nombeko y en un desafortunado incidente se cruza en su vida un ingeniero incompetente y alcohólico, para el que Nombeko se verá obligada a trabajar. Por otra parte, conocemos la historia de Ingmar Qvist, un funcionario de correos sueco extremadamente monárquico, cuyo sueño es estrechar la mano al rey de Suecia, y que hará todo lo posible para conseguirlo. La historia de ambos personajes se cruzará de una manera muy peculiar y original.

Me encantan este tipo de historias, que un autor sea capaz de narrar sucesos tan estraños y surrealistas dentro del marco de la realidad hasta convertirla en algo casi fántastico me parece increíble. Jonas Jonasson es uno de esos autores. La analfabeta que era un genio de los números nos cuenta una historia completamente original, os puedo garantizar que no encontraréis nada parecido, excepto en un libro del mismo autor. Jonasson es capaz de trazar una trama completamente surrealista, llena de muertes, secretos de estado, bombas atómicas, el Mossad y conspiraciones contra la monarquía y, al mismo tiempo, mantener un atmósfera humorística, como si de un chiste negro se tratara. Se podría decir que se trata de un sello de identidad del autor y a mi me deja maravillada, simplemente.
Los personajes son completamente distintos unos de otros y son muy originales. Desde los protagonistas a los personajes secundarios, todos tienen además una historia detrás que les da mayor complejidad. La única pega respecto a ellos es, quizá, su falta de profundidad psicológica, ya que son personajes que no evolucionan a lo largo de la novela, a pesar de haber transcurrido muchos años en la historia y que resultan, por tanto, planos. A pesar de esto, son personajes que me han gustado por su originalidad y personalidad, un buen ejemplo sería Nombeko que, en mi opinión, es una buena protagonista para la historia.
El paso del tiempo es algo que no ha terminado de convencerme ya que, en ocasiones, de un capítulo a otro habían pasado 20 años y todo seguía igual, por lo que me era difícil imaginar la edad de los personajes después de unos cuantos saltos temporales.
El estilo del autor es sencillo y directo, la historia está dividida en párrafos largos, y los capítulos saltan entre la historia de Nombeko y la de Ingmar (hasta que estas se cruzan claro), lo que agiliza la lectura.
Me ha gustado como el autor se ha movido en esta ocasión de su escenario habitual, mostrando no solo Suecia, sino también Sudáfrica. 

La analfabeta que era un genio de los números no me ha decepcionado como segundo libro que leo del autor, ya que sigue en su línea, sin embargo, no me ha gustado tanto como El abuelo que saltó por la ventana y se largó, puesto que no me ha hecho reír tanto. De hecho, aunque este libro me sacó sonrisas y alguna risita, no me hizo reír a carcajadas como el anterior libro. En este aspecto, si que podría decir que me he sentido algo decepcionada, ya que no me resultó tan entretenido y su lectura me llevó más tiempo. Diréis entonces, ¿y cómo es que no te sientes decepcionada?, si bien es cierto que no me resultó tan gracioso, creo que la historia, los personajes y el estilo del autor merecen  mucho la pena, y creo también que quizá mis expectativas demasiado altas hayan hecho que no lo disfrute tanto; como se suele decir, las comparaciones son odiosas. Es por eso que os recomiendo que leáis este libro antes de El abuelo que saltó por la ventana y se largó.

En definitiva, Jonas Jonasson es un autor completamente recomendado y si buscáis algo divertido y fresco que leer este verano (o en cualquier época del año, vaya) cualquiera de sus dos libros es perfecto, sobretodo si buscáis algo diferente y poco convencional que os sorprenda.












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